7/27/2026
¡Ha llegado el dron!
Hace unos días llegó a mi casa un dron.
Se trata de un dron agrícola destinado a pulverizar productos fitosanitarios para proteger el arroz.
Hasta ahora, la fumigación se realizaba a pie por los arrozales, por lo que era una tarea que requería mucho tiempo y esfuerzo. Bajo el calor del verano, resultaba muy agotador físicamente y no era raro que se tardara más de una hora.
Sin embargo, con este dron, la situación ha cambiado por completo.
Una vez configurada la ruta de vuelo, sobrevuela automáticamente los arrozales y pulveriza el producto de forma uniforme en los lugares necesarios.
Como resultado, una tarea que antes llevaba más de una hora se completa ahora en tan solo unos cinco minutos.
Al verlo en acción, me sorprendió pensar: «¿De verdad puede cambiar tanto?».
Por supuesto, el dron no lo hace todo. Hay numerosas tareas importantes que deben realizar las personas, como la inspección previa al vuelo, la preparación de los productos fitosanitarios y la comprobación de la seguridad.
Aun así, al poder terminar en poco tiempo tareas que antes llevaban mucho tiempo, se gana tiempo para comprobar el crecimiento del arroz y dedicarlo a tareas destinadas a mejorar la calidad.
Las nuevas tecnologías no vienen a quitarle el trabajo a las personas, sino que nos permiten dedicar tiempo a las tareas que solo las personas pueden realizar.
Hemos llegado a una época en la que el trabajo pesado, que antes era algo habitual, se realiza en tan solo unos minutos.
El avance tecnológico es realmente impresionante.

